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Leer, un placer silencioso

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Ahora que, aprovechando la primavera proliferan las ferias de libros en calles y parques de distintas ciudades, no viene mal una consideración sobre la lectura, un placer solitario, aunque la soledad y el silencio buscados para sumergirse en lo que el libro quiere comunicar no tenga más de dos siglos de antigüedad. La verdadera revolución del libro no ocurrió con el nacimiento en el siglo XV de un invento tan trascendental como la imprenta, sino dos siglos y pico más tarde, con la Ilustración, cuando la lectura dejó de practicarse en voz alta y en público y se transformó en algo individual y silencioso. Fue la verdadera revolución de la máquina de Gutenberg. Es en el siglo de las Luces cuando nace el libro como objeto individual de placer, la lectura en voz baja, en rigurosa intimidad y alejado de ruidos familiares y sociales.

Aquella nueva tecnología no hizo otra cosa en esos dos siglos y pico que intentar adaptarse tipográficamente a esa ilustrada necesidad de lectura en silencio y postura solitaria. Primero, separando las palabras en la caja de la imprenta de Gutenberg; después, suprimiendo los comentarios y glosas en los márgenes del libro, y por último, ya a finales del siglo XVII, con la revolucionaria introducción del punto y aparte y la división en párrafos y capítulos. A partir de estas sencillas reglas dio comienzo la posibilidad humanística de leer en silencio.

A mediados del siglo XX las vanguardias literarias intentaron regresar a los orígenes con aquellos textos sin signos de acotación, sin puntos y aparte, sin capítulos, con continuas glosas marginales, con tipografía en extremo creativa. Sin embargo no pasaron de ser intentos puramente experimentales no tuvieron ningún éxito y prácticamente ningún seguidor.

Ante la hiperactividad que nos rodea, el amante de la lectura necesita apagar un mundo de ruidos, buscar y reclamar un espacio de paz de espíritu para poder leer en soledad y en silencio. El poeta Pedro Salinas demandaba acercarse al libro desde la soledad, el retraimiento, el retiro y hasta la clausura.

El libro, como «bien común» del hombre universal e instrumento inigualable para la participación activa de cada uno en la vida del espíritu, resulta, hoy como ayer, del todo irreemplazable porque cada libro es una nueva esperanza al enfrentar lo que el autor quiso transmitir con lo que el lector es capaz de ver, intuir o asimilar. A diferencia de lo que ocurre con una imagen visual o sonora, que puede provocar una comunión afectiva instantánea, el lector queda predispuesto a través de lenguaje y concepto a interiorizar y crear sus propios mundos, a introducirse en una nueva dimensión de reflexiones, a poner en juego su propia inteligencia. 

El libro es, por excelencia, el utensilio esencial del trabajo individual: informador constante y siempre disponible. Compañero fiel de la búsqueda personal a través del tesoro colectivo acumulado del saber y de la sabiduría de las generaciones pasadas. Y su lectura penetra en las ideas, conceptos y lenguaje, pero también en los datos, en el grafismo, en la infinita diversidad y en la elegancia de los tipos de letra, junto con los colores del papel y la ilustración que llegan a embriagar nuestros  los sentidos. 

El acto de  abrir un libro puede ser parecido al de iniciar una oración.  

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Comentarios Leer, un placer silencioso

Eres incansable, jajajaja. ¡¡Que se chinche Jilguerillo, que anda "despistadillo"!!
Buena crónica. Otro de los placeres de esta vida, silencioso y sencillo. Y es que no se necesita apenas nada para ser feliz, ¿verdad?
Excelente amigo, esta apología al libro. Totalmente de acuerdo. No suelo comprarme casi ropa (aprovecho incluso la de María), tampoco me compro perfumes caros (aunque me regalaron Poison y me encanta), y por supuesto soy natural y no suelo llevar joyas ( porque soy muy despistada y no me gusta gastarme el dinero en joyas ni ser pretenciosa), pero si entró en una libreria, sufro una metamorfosis y raras veces salgo sin una gema... ( Y María, tampoco)
Un beso gigante
Cuando sientes que tu vida gira en torno a alguien o algo ... en este caso libros ... no puedes reprimir ese remacer juvenil ... ese amor prohibido ... ese olor de cuerpos abrazados  ... que supone acaricir un libro ... olerlo, tocarlo, besarlo, mirarlo
... es mística
Al menos para mí ... no podría vivir sin ellos
Precioso ... e informativo ... como eres siempre
Un abrazo ... de cavernícola.
A mi me ha pasado siempre lo mismo. Aprovechaba los viajes, los rastros, las librerías de viejo. Con los años he ido acumulando tal cantidad que ahora ocupan un bajo entero. 
Hoy probablemente no lo haría. Hay libros que permanecen inmutables y otros que envejecen y el caso es que siento pena al desprenderme de ellos, porque recuerdo el momento en que sentí el impulso de adquirir cada uno de ellos.

Pero la cosa ha cambiado en los últimos tiempos: las grandes bibliotecas personales en el futuro serán cosa de locos. Serán impensables conjuntos de veinte o treinta mil libros, que necesitarían cuatro o cinco vidas para su lectura. La informática junto con el precio de los inmuebles darán la puntilla al afán acaparador de libros en la próximas generaciones, porque nadie querrá hacerse cargo de una herencia, que si en un momento fue riqueza ahora es una rémora.


Pero, bueno, la gente de nuestras generaciones continuaremos amando al libro de papel tal y como siempre lo hemos conocido, sin entrar en otras consideraciones.

Un beso grande para las tres. Os quiero. 
Como un libro te atrape es el mejor amante que se puede tener.Vivir otras vidas y no tener que compartir  secretos.  Amores silenciosos que no defraudan y pueden llevarte al éxtasis. Ana de despista ná pero si atascá de alergia o que se yó..................Lo mio es puro teatro, simulacro mal estudiado jajajajja. Nos vemos chica linda. Ya te contaré del encuentro de follete con..............................Piensa.
¿Pepe te estás riendo ya?
jilguerin jilguerin 03/05/2010 a las 23:04
Ya te contaré yo tambien que es que te pierdes por mirame alli esas motas, embajadora de los trinos subyugantes... jajajja... si es que... eso del éxtasis te ha quedao feten...
Jajjaja... tengo una curiosidad, tu lo sabes mu bien, lo veo en tu miradaaaaaaa... como dice la canción, ¿o es que no es asine?
Ana Ana 03/05/2010 a las 23:15
Y er Pepe aguanta que te aguanta... el cielo ganao... y to, porque no te sabes meter en mi blog... ainnnnnn................. no tiés remedio... ¡menos mal que siemrpe nos quedara er Pepe!!!!!!!!
Ana Ana 03/05/2010 a las 23:16

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