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Identidades nacionales

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Identidades nacionales

Me considero poco o nada nacionalista. Es, empero, el nacionalismo prácticamente la única idea que ha prevalecido en un páramo en que las antiguas y tradicionales ideologías terminaron por agostarse y mi innata curiosidad me indujo desde hace mucho tiempo a interesarme por el tema. Pienso que los temas de las patrias y las señas de identidad son muy fáciles de transmitir a los prosélitos de cualquier nivel cultural y condición. Cualquier pueblo cree disponer de los mimbres necesarios para autoconsiderarse  pueblo elegido, sobre todo si se vale de un lenguaje propio como expresión de singularidad, y cualquier individuo puede vanagloriarse de pertenecer a ese pueblo, independientemente de si su ideología social y política es de uno u otro signo.

Entre los elementos más aptos para la construcción de una mitología propia, y que por su ductilidad se prestan mejor para tal función están los tres elementos arquetípicos y que han servido para describir la identidad nacional: el lenguaje, la raza y el carácter. Los tres singularizan aparentemente y de forma inmediata a la nación, y la identifican de forma superficial. Sin embargo, con modestos argumentos se puede desmontar el armazón de un no menos débil sistema ideológico.

El idioma carece de valor absoluto como elemento de identidad nacional: ningún idioma está circunscrito a una exclusiva comunidad nacional, por lo que su referencia como factor de identidad nacional es siempre muy relativo.

Con la raza ocurre otro tanto. Seriamente nadie puede adscribir la identidad nacional a elementos significativos de identificación racial, y no porque tales elementos no existan, sino porque los mismos no dejan de ser meramente accidentales y nunca sustantivos, como prueba la evolución biológica del hombre.

En cuanto al llamado carácter nacional, entendido en la forma baueriana como “el reconocimiento de la relativa homogeneidad de los modos de obrar de los connacionales de una determinada época”, no es tampoco un factor decisivo que pueda definir la identidad nacional si rozar el resbaladizo mundo de lo psicológico o el caricaturesco modelo de los estereotipos.

Sin embargo las ideologías nacionalistas siguen apoyándose en conceptos como los precedentes para seguir ahondando en la diferencia, en vez de arrimar el hombro para luchar por lo que nos une a todos los componentes del género humano. Y los políticos siguen procurando encandilar a su militancia y a sus votantes con gastados cantos de cisne, matizándolos con aditamentos cuando se hace preciso adaptar su ideología de partido a los tiempos que corren. 

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Comentarios Identidades nacionales

Totalmente de acuerdo Don José, es mas, a menudo siento que somos una mole, sobre todo en época de elecciones, igual de manejables que en aquellos tiempos cuando le daban al pueblo pan y circo, hoy sirven un puñadito ridículo de euros y cuatro partiditos de fútbol. Y tenemos unos políticos con tan pocos escrúpulos y acépteme la palabra, mamarrachos, que son capaces de anteponer su propio escaño sobre cualquier evidencia o necesidad general. Capaces incluso de manejar a su antojo, previo pago, claro esta, con ciertas concesiones exclusivas, algo tan extremadamente delicado como son las diferencias. Diferencias que ellos son conscientes que son llevadas hasta el punto de fanatismo. Y si, es un problema el de los nacionalismos que no veo a ningún político cualificado para afrontarlo, llevo candidaturas y mas candidaturas viendo como se pasan la bola de unos a otros y como le hacen caso, un caso relativo, en épocas electorales, o cuando algo se cae por su propio peso.¿No se nos habrán quedado las leyes obsoletas y en mas de un campo necesitaremos un estudiado análisis y renovación acorde a nuestros tiempos? Un lugar donde se coteje la igualdad para los iguales y que incluya la diferencia para los diferentes, ¿tenia esto algo que ver con la cacareada libertad?
baladita baladita 12/02/2009 a las 08:53
En cierto modo, y es algo que causa pavor, los políticos en general parece que no están para resolver problemas. Más bien parece que están para crearlos.
Y lo malo es que queda muy bien cautivar a una gran cantidad de personas jóvenes y no tan jóvenes, que se sienten arrobados por una "ideología" que queda muy acorde con el pesamiento light propio de nuestros tiempos. 
...lo peor son las fronteras ¿hay un invento mas perjudicial para los hombres? ¿a quien se le ocurriria poner limites? y hay quien es tan borrego que hasta da la vida por ampliarlas o por limitarlas o por establecerlas. ¡¡pero que idiotas somos!! yo saltaría cualquier barrera si tuviera hambre o miedo ¿como no comprender a quienes hacen lo mismo? 
Ya sé que se necesita organización social para el progreso, pero ...se puede conseguir sin reducir las libertades de las personas 
Respecto a las razas parece ser que no existe mas diferencia entre un negro o un blanco, geneticamanete hablando, que entre un chato o un narigudo, que entre un rubio o un moreno, que entre un alto o un bajo...todos somos iguales-todos somos diferentes.

Los idiomas son inevitables , cultura al fin y al cabo pero hay lenguajes universales y con empeño cualquiera se puede comunicar con cualquiera.
catarina catarina 12/02/2009 a las 13:49
Y, yo me pregunto... Si todos, o la mayoría,  estamos de acuerdo...¿por qué existennnnn?????  :-)  
Todo lo que dices es de sentido común, que tal y como cuenta es el menos común de los sentidos. Echa un vistazo al blog de la escritora Marta Rivera de la Curz y te quedaráns alucinado de su historieta con los nacionalistas. Por cierto, tu crónica del autorretrato adolescente es de una prosa bellísima. 
Pedro Pedro 14/02/2009 a las 17:30
Muchas gracias por vuestros comentarios. Acabo de llegar de viaje y me alegro de que os hayáis tomado la molestia de apostillar sobre el tema con la sagacidad que os caracteriza.
¿Alguna prosa suya puede tacharse de otra cosa que no sea "bella"? Se "desparrama" en cuanto a sensibilidad, aún detrás de ese gesto suyo, pero sin duda es un "romántico" de ésos, de la vieja usanza... ¡lo más de lo más!!!!!! Y, existe, y es, y está aquí... ¡¡cuchi!!
Ana Ana 15/02/2009 a las 01:04
Buenas noches. Ya deberías estar sobando ¿Te has echado una siesta?¡¡Cuchaí!!
"...la plástica producción de bienes simbólicos y materiales cohesionantes de la vida social parece estar contingentemente condenada a entrar de modo recurrente en fases de “rendimientos decrecientes a escala”. La despresurización del tiempo y del espacio (como quiebre de la ideológica ilusión de plenitud y control) sede paso a la caída libre hacia la identidad. De entre los restos mortales del Leviatán, o de entre sus partes mal heridas, re-emergen las formas primarias de la vida social.
(...) Sísifo vuelve a ver rodar su roca hacia las planicies etno-ancestrales de la vida humana. Allí, las compactas concepciones del tiempo y el espacio se atomizan en incontables presentes particulares (kronos), al que convendremos en designar geoeconomía. La ruralización del Imperio Romano tras las invasiones bárbaras es un caso modelo de este ciclo de atomización simbólica y material de la vida social. El derecho público de la República (lt. res -cosa- publica) cedió su lugar al derecho privado de las Compañías bárbaras (lt. con panis, aquel con el se comparte el pan del botín vandálico).

(...) al igual que Sísifo, el hombre que vuelve sobre la roca del Leviatán se convierte en causa y efecto de “su destino, creado por él (…) su destino le pertenece. Su roca es su cosa” . El ascenso y el descenso del Leviatán se constituyen en las manifestaciones más claras del contingente alternativismo pendular existente entre identidad e ideología (dimensión simbólica) y entre geopolítica y geoeconomía (dimensión material)..."
Juan Recce, Poder Plástico. El hombre simbólico materialista y la política internacional, IPN Editores, Buenos Aires, 2010, p. 21 ss.
gilberto gilberto 13/04/2011 a las 02:55

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