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Los funcionarios también lloran

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Hoy, los servidores del Estado están en el punto de mira. Conozco a muchos funcionarios de todos los organismos de la administración, pero no a todos como es natural y muchos tenemos algún familiar funcionario. Los hay simpáticos y antipáticos, los hay más listos y menos listos, los hay trabajadores y vagos. Algunos funcionarios ineficientes y terribles han forjado la visión que se tiene de ellos como personajes hoscos y desconsiderados hacia los que acuden a su ventanilla. Da la sensación de que el funcionario está para poner zancadillas burocráticas y no para hacernos menos gravosos los trámites. Una amiga me contaba que empezó su carrera por la función pública con ganas enormes de trabajar, pero pronto se encontró con las críticas de sus compañeros de más antigüedad, los de colmillo más retorcido, que la reconvinieron para que aquello que podía terminarlo en un par de días, tenía que durarle al menos un mes, para no dejar en evidencia conductas y actitudes de mayor racanería.

Al funcionariado se suele llegar no tanto por vocación como por la necesidad de asegurarse un salario de por vida, cuando los otros caminos parecen inciertos y se cree llegada la hora de sentar la cabeza. Hay muchos funcionarios que lo han sido al ver sus esperanzas frustradas de poder ser otra cosa, lo cual predispone al sector para la abulia y la melancolía. Más aún, cuando instalado en su puesto permanente, comprende las pocas posibilidades que tiene de promoción y lo ajustado de un salario que, fijo y todo, le obliga a pasarse la existencia haciendo números y pagando letras, en un día a día de consabidas tareas monótonas y rutinarias que dan oportunidad casi nula a la emoción o aventura. En estas condiciones, el conformista se adapta, pero, normalmente, se pone mustio y se aburre horrores y el inconformista sufre como un becerro. El surrealismo de las novelas de Kafka no es más que la atormentada realidad biográfica de un individuo que ve ahogadas sus inquietudes en un clima burócrata y asfixiante de grisuras monocordes. El funcionario, de sólito, no nace, se hace y forma un clan con sus correligionarios de devoción a la rutina, donde cualquier intromisión de originalidad, iniciativa o espíritu crítico se interpreta como extravagancia inoportuna y amenazadora.

Hay dos tipos de funcionarios que levantan antipatías: los que todavía creen que el ciudadano no es el cliente, y lo tratan como si fuera un súbdito, y los funcionarios de la puerta de atrás, que entraron a través de un contrato temporal, el contrato temporal se convirtió en “puntos” y méritos para ocupar un puesto.

Lo anterior podría explicar que el recorte del 5% de la masa salarial a los funcionarios no sea una medida impopular para la población no funcionarial. Todo lo contrario. Pocas cosas hay más populares que la crítica del funcionario, ese personaje dibujado con trazos de opereta bufa, ese parásito a quien la opinión común atribuye el vicio de la vagancia. El estereotipo se completa con unas dosis de rigidez burocrática, otras tantas de impuntualidad y mucho de arrogancia y abuso de poder. Como en todos los clichés la cosa viene de antiguo, tal vez de aquellos oficinistas de manguito y visera retratados por Galdós y caricaturizados por Valle que representaban lo más rancio del carácter nacional. Porque el funcionario nunca tiene un empleo, sino un privilegio. No trabaja, sino calienta el asiento. No administra, sino despilfarra los recursos de todos. Es difícil desmentir el tópico negativo que tanto han ayudado a fabricar los desayunos inacabables y las compras domésticas durante el horario de trabajo, pero cuesta más aún convencer a la gente de la decencia profesional de un solo empleado público.

Cuando el presidente Zapatero anunció sus medidas de recorte de gasto no hizo un gesto de arrojo, como dicen algunos. Por el contrario, ha pasado la tijera por la parte más estrecha y menos arriesgada. La caza y captura del funcionario es uno de los deportes dialécticos nacionales, fruto de una especie de resentimiento sustentado en la mala conciencia laboral de la mayoría. Al extender la especie de que los funcionarios acostumbran a matar el tiempo leyendo la prensa o palpándose la región abdominal en un perpetuo dolce far niente, el mal trabajador de cualquier ramo encuentra un pretexto comparativo para su propia dejadez. Pero a eso hay que añadir el factor envidia. Se habla mal del funcionario porque goza de un empleo de por vida, cosa que en tiempos de precariedad parece un lujo. Y los lujos hay que gravarlos con los correspondientes impuestos, según la sugerencia de algún avispado y vengativo analista, que a lo mejor no tuvo la capacidad suficiente para ser funcionario.

Me dicen que no se acuerda nadie de la precariedad laboral de los funcionarios cuando la economía camina boyante y ellos siguen percibiendo retribuciones modestas, pero es terrible afrontar un despido, individual o colectivo, y asistir al cierre de tu empresa de toda la vida, mientras en las oficinas de estado o consejerías no se ha hecho patente la crisis. La gente no puede evitar sentirse comparativamente agraviada. El frasco de las lágrimas está abierto y a cada uno nos corresponde nuestra dosis.

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Comentarios Los funcionarios también lloran

Se podría hablar largo y tendido sobre el tema. Personalmente, una de las cosas que más me fastidia es la poca imaginación y decencia de los que deberían haber sido "gestores de las cuentas públicas" y reparten "de aquella manera" los recursos. Si yo fuera ellos, me habría ido ya con un perdón en los labios y sin chavo en el bolsillo. Cuestión de integridad y lealtad.
¡Ele por mi Ana! Ya sé que a ti te sobra vergüenza torera e integridad. Pero tú y yo conocemos algunos casos impresentables. Tú mejor que yo, que estás dentro del cotarro y sé que te duelen algunas actitudes de determinados personajillos.
Se mire donde se mire ... todos tienen algo que callar
... centro ... izquierda ... derecha ... sindicatos
No se libra nadie de la quema ... ¿que se podría hacer para evitarlo?
... esa es la gran pregunta del millón
Mientras tanto los españoles ... a jodernos ... aunque no nos guste nuestra pareja de baile
Estoy contigo querido amigo ... aciertas siempre en la diana de la denuncia
Besiños galegos ...
hola josiu no habia caido yo en eso has dicho  yo contaban los antiguos mas bien de la agricultura los habia los señoritos de los cortijos y luego los papiohonraos , pues en losmolinos que era donde se guardaba el dinero de esos aceites se iban a veces  una de ellas hay certeza en ubeda  se llevaban el dinero que me lleven  a juicio a quebrao el molino banco  claro esta la verguenza si la tenian le llegaba tambien a esa familia  tuvieran generaliza en amplitud , con la consavida  forma  de pagar a los pequeños agricultores  esos al perderlo to y mas mulos que un arao a la yugular iban que iban a perder si ya daban la ruina  y a los grandes señoritos eran los que no veian un clavo aquel cumplia siu estancia  en la calcer y la familia ante el oprobio a la mejor habia emigrao y se perdia el cromo , en la distancia  , bueno pues en este caso parece por lo que dices tu no te señalas yo menos  , no me gusta la forma  me gusta la libertad  soy partidaria de ella y de derechos  humanos bueno  han recortado el 5 a todo  funcionario ya hay voces clamando  por varios bandos los que mas claman la derecha  diran despues vamos nosotros  pero aqui me fijo y se ha dao la vuelta sera por las elecciones  los populares que no cuenten con ellos zapatero no lo van a votar  es algo parecido a lo antes pero no pillo del to el punto y la i  y se que va por hay
¡¡¡Ay Josillou!!! Estoy contigo en parte. Yo he sufrido esa desazón ante la administración y me he visto ante funcionarios que te miraban como si fueses la cucaracha presta a ser pisada. Pero los profesores también somos funcionarios... y te aseguro que los hay con muchas ganas y que he conocido a compañeros de la profesión que se desviven, que no todos cerramos carpetazo cuando salimos del Instituto y que los hay que nos preocupamos por nuestros alumnos y hasta nos quitamos horas de sueño buscando la manera de ayudarlos, de ser más eficientes y de que aprendan... Pero pero sí... muchos funcionarios actúan tal y como dices y como siempre das en la diana.
Un beso gigante
Sí, sí, Lucía. Siempre ha habido gentuza como aquellos papihonraos que tú dices que sin consideración alguna echaban a los braceros o peones a los que consideraban como infrahumanos y, efectivamente, no les quedaba más narices que irse al norte, a la emigración. Me contaban de chico que más de uno se había tirado a las vías del tren al no poder afrontar lo que se le había venido encima.
Por eso cuando me hablan de que las regiones sufrieron, no hay otra región que sufriera más que Andalucía. Mucha gente tuvo que malvender lo poco que tenían porque ni las casas, ni las tierras valían nada.
Y los de los molinos pues igual, como bien dices eran los administradores de los dineros del cosechero modesto, y un mal día echaba el cierre y se lo llevaba todo.
Pero es cosa de la justicia. Hoy un chorizo que destroza tu casa entra, roba y lo convierte todo en una ruina y no le pasa absolutamente nada. Aparca tú mal o que te falte algún papelucho y verás como se te cae el pelo.
De verdad que hablo por experiencia en carne propia. Cuando aquel alcalde dijo que la justicia es un cachondeo se quedó corto. 
Lo sé, Ágatha. Claro que hay profesores buenos; y médicos, y arquitectos municipales, y fontaneros. Pero una manzana podrida contamina al resto del cesto, por usar una figura manida.
Te ruego que no te des por aludida. Conociéndote a través de tus escritos me consta que eres una persona buena, trabajadora y preocupada por tus alumnos. Ojalá hubiera muchos profesores como tú.
Un beso muy grande y tienes mi apoyo en la distancia, si sirve de algo. 
¡cucú¡
¿a que pensabas que me había vuelto por donde vine?
¿los funcionarios también lloran? jajjajajaja ¡ que lloren ¡ ¡que lloren¡
JA JA JA

Recibo tus besos con mucho cariño, María. La administración lleva mucho tiempo convertida en un inmenso pesebre, en un clientelismo abyecto. 
Ahora caemos en la cuenta de que el "café para todos" autonómico en que la administración iba a estar a pie de obra, conociendo los problemas de los ciudadanos era una de las inmensas boutades de los últimos tiempos. Y todos estos líderes que ponen los ojos en blanco hablando de patrias deberían callarse de una puta vez y dejar que actúen los que saben.
Feliz día, corazón. 
Vaya con la Morganita. ¿Tú no eres funcionaria del infierno? ¿Allí también hay enchufados? ¿Dónde tienen el sitio más fresquito?
Yo no soy enchufada de nada, me gané el infierno por méritos própios. no hay lugares fresquitos, en el infierno todo arde por igual no es como en el mundo terrenal allí todo es más simple, están los que lo merecen y los que nos dio la gana de quedarnos, no hay funcionarios ni injusticias, no hay tanta palabrería ni marginados sociales, ni parados ni gente que pasa hambre, tampoco hay internet ni gente que camufla sus carencias a través de éste  medio.
créeme yayito campestre, el mundo de los vivos está lleno de egoismo, de juegos de poder, de mentiras, de imposiciones de ego, no me gusta su mundo, ni como lo tienen montado, que además cada vez van a peor .
Lo que me faltaba. Ahora resulta que la justicia está en el infierno. O sea, que allí se vive de p. madre, sin sufrimiento. Eso no es lo que me enseñaron en la escuela.
Oye, y una curiosidad: si no hay Internet ¿Cómo haces los comentarios? ¿Por brujería?
Gracias.
Ana Ana 27/05/2010 a las 00:19
:-D ,,buen humor..
dichose,,,humor negrillo
lerna Lerna 27/05/2010 a las 08:05
ja ja ja, oscura lernaaaaaa, cada día te acercas más a mi corazón negro de bruja negra.
yayito, si leyeses el blog de las brujas te enterarías de muchas cosas, no que andas desinformado totalmente, tanto funcionario llorando , es normal.
puedo leer tus pensamientos.

son tristes.....
Ya, desde tu bola de cristal.
JA JA JA, te has rajado y no has publicado el post JA JA JA.
ánimo yayito , un día malo lo tiene cualquier mortal
YO QUIERO SER FUNCIONARIA PASE LO QUE PASE!!!! :'-(
Jimsi Jimsi 28/05/2010 a las 20:45
Hola soy un contribullente como otro cualquiera creo yo , lo digo por que ya vale que algo asi como 10 millones esten manteniendo una camada de vagos ... hoy e pagado una multa por mal aparcamiento na.... 200e ...gano 900 al mes ,para esto si que estan espavilados ,.. no para encontrar el coche que me robaron  hace unos 8 años que lo tube que buscar yo durante tres dias dando vuelta en bicicleta hasta qque lo encontre , encima pasando habitualmente la policia nacional por alli , la cual pare y les esplique lo sucedido ....ellos me preguntan como estaba colocado el asiento , al decirles que estaba adelante del todo , ellos sabian quien habia sido .. con 16 años un gitanillo con 19 detenciones , pero yo tube que dejar de realizar mi trabajo para realizar el suyo por el cual ellos cobran y yo les pago...ya vale de tanto derecho y tan pocas obligaciones , encima voy hoy a la comisaria de la local y la secretaria que hay en la puerta le pregunto que si la pago ahora hay descuento y se ENCOJE DE HOMBROS tan solo sabe decirme que es del sector 3 , a lo que yo le contesto que no , que es del sector a media altura de la parte posterior de mi cuerpo.....MI CARTERA,,,,a lo que me dice que me calme , eso le dire a mi hijo que tardara un mes más a ir al dentista. Ytambien pienso que los politicos o lo que nosotros llamamos politico ellos hacen nuestras leyes , pues nosotros deveriamos hacer las suyas para ser justos ..seguro que no habria ningun MATAS 
Tary Tary 14/06/2010 a las 12:19
Lo de la autoridad es de coña. Teóricamente están para defender al ciudadano y a su propiedad, pero a mi me han destrozado la casa de mis padres, en la que nací y en la que tenía mis raíces. Hoy me han robado una y otra vez, se han llevado hasta las puertas y no es posible poner ni señales, ni vallas ni nada.
Se han llevado hasta las piedras y hoy mi casa es un enorme vertedero, donde los ocupas de la más ínfima ralea campan por sus respetos.
Sólo ateniéndome a los destrozos más miserables he hecho unas 10 denuncias a la policía. Saben quiénes son estos chatarreros, verdaderas escorias humanas, pero no tienen cojones ni a investigar lo más mínimo.
Para eso no quiero más fuerzas de seguridad. Para lo que valen. Pero eso sí, no te pases un kilómetro de la velocidad permitida, o dejes el coche 5 minutos en un lugar no permitido, al arbitrio del consistorio, que entonces caerá sobre ti todo el peso de la ley.
 De puta coña y de puta vergüenza.

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